Finanzas/ Ignacio González

Problemas de efectivo: Soluciones de corto plazo para empresas con dificultades

16/03/2018

Un error común en que incurren muchas empresas en su proceso temprano de crecimiento es el reducir su visión de negocio a los ámbitos comercial -en tanto prospección, desarrollo y obtención de nuevos clientes y canales de distribución y ventas- y operativo -flujos de procesos, logística y distribución y rentabilidad operativa del negocio-, dejando en un segundo plano la visión financiera entendiendo que la continuidad del negocio puede descansar en el número de proyectos o clientes y en el margen de éstos.

Este enfoque, si bien puede ser correcto desde un punto de vista contable, resulta miope a la hora de considerar la liquidez del negocio: por ejemplo la inversión de todo el efectivo del negocio en un proyecto rentable puede dejarlo sin caja para cumplir con sus necesidades financieras inmediatas, exponiéndolo a una posible quiebra.

Con el fin de evitar este escenario en particular, una empresa en constante crecimiento debe tener claridad de sus obligaciones de pago mensuales y de su requerimiento de efectivo para cada período, considerando gastos tales como arriendos, sueldos, servicios contables o informáticos, pagos de impuestos mensuales, intereses por deuda, mantenciones y seguros.

No obstante, en muchas situaciones la variabilidad del flujo de empresas en crecimiento genera dificultades para cumplir con estos objetivos si no ha existido planificación previa. En ese sentido es necesario enfatizar en que cuando una empresa se encuentra en etapa de desarrollo y crecimiento, el enfoque financiero y su planificación es tan importante como el comercial o el operativo para evaluar la salud de ésta. Empresas con escalabilidad, rentabilidad y crecimiento explosivo corren el riesgo de fracasar y desaparecer si no se estructuran financieramente de una forma adecuada a su crecimiento en otras áreas, mientras que empresas con poco potencial de crecimiento y en industrias con rentabilidades bajas pueden florecer y prosperar con una adecuada planificación y estructuración de sus recursos financieros.

Dificultades financieras: ¿Con qué recursos contamos?

Si bien una buena planificación puede ahorrar muchas dificultades en el mediano y largo plazo, la realidad es que en muchas ocasiones incluso las planificaciones más exhaustivas no se cumplen y las empresas pueden verse enfrentadas a una situación de falta de liquidez. Un estudio de Arellano y Carrasco en Chile para el Ministerio de Economía en 2015 estima que en Chile quiebran un promedio de 155 empresas al año, existiendo otras 2 mil que resuelven su situación en la informalidad. La mayor parte de estas empresas corresponden al sector Comercio (26,8%), Manufactura (20,2%) y Construcción (11,1%), todos sectores que sufren particularmente con la necesidad de una inversión inicial significativa y la dependencia de un ciclo de recuperación de efectivo relativamente corto. El proceso de quiebra en Chile, además, resulta particularmente difícil: tiene una duración promedio de 3,2 años, cuesta un 14,5% del patrimonio y recupera un 30% de los activos, muy distante del promedio de los países desarrollados (1,9 años, 8,8% y 70% respectivamente).

Ante esta realidad que refleja una amenaza latente para los negocios en crecimiento, resulta conveniente entender con qué recursos cuenta una empresa en caso de que se enfrentara a un escenario de saneamiento forzoso, con el objetivo de prevenir los escenarios más negativos. En este enfoque, mi recomendación es basarse en la estructura básica del balance financiero, permitiendo definir línea por línea y con claridad los recursos con los que contamos y cómo estos pueden resultarnos de ayuda en momentos difíciles:

Caja y Banco: El recurso más líquido y por ende inmediato de financiamiento que posee cualquier empresa corresponde a su caja, por ende es el primer lugar al que mirar al momento de analizar las finanzas. La mayoría de acciones a detallar a continuación estarán enfocadas a maximizar el monto de caja disponible para la empresa necesitada de fondos.

  • Activos Equivalentes a Caja: Liquidación. En situación de urgencia una empresa debe preocuparse de convertir rápidamente en caja sus inversiones de corto plazo que tengan gran liquidez. En definitiva los depósitos no cobrados, los saldos mantenidos en bancos, cooperativas e instituciones financieras, los créditos de tesorería a corto plazo o las acciones e instrumentos financieros de alta liquidez deben ser determinados, contabilizados y liquidados a la brevedad.
  • Cuentas por Cobrar: Repactación y Factorización. La gestión efectiva de cobranzas resulta un indicador clave en el éxito financiero de las empresas, dado que la mayoría de empresas que entra en proceso de quiebra lo hace por una pobre gestión en esta área. La renegociación con clientes buscando cobrar un porcentaje de la deuda con mayor anticipación y el traspaso a instituciones factorizadoras pueden ayudar a una generación rápida de recursos.
  • Inventario: Liquidación y canje. La mantención excesiva de inventarios tiene asociados gastos constantes como almacenamiento, merma o vencimiento de productos, además de una paralización de efectivo que podría utilizarse en emergencias. Realizar liquidaciones periódicas de inventario que permitan reducir el stock y mantener un flujo de ingresos efectivos constante ayudan a generar nuevos recursos, así como alternativamente en ciertos rubros se pueden considerar alternativas de canje o intercambio para obtener servicios específicos que permitan reducir el gasto inmediato en efectivo.
  • Activo Fijo: Leaseback, venta, arriendo y canje. La adquisición y mantención de activos fijos como terrenos, oficinas, vehículos y maquinarias puede ser particularmente costosa en varias industrias y constituyen otro de los principales responsables de las quiebras. Un mecanismo utilizado para generar una gran cantidad de recursos rápidamente es el leaseback al vendedor, si bien este también implica la pérdida de la propiedad del activo y un aumento de los gastos de arriendo. La reventa del activo a otra entidad manteniendo su uso original también conlleva estas mismas características, mientras que otras alternativas que trabajan con activos fijos ociosos (por ejemplo, oficinas desocupadas) permiten en ciertos casos soluciones alternativas como el arriendo de instalaciones o vehículos y el canje de servicios.
  • Inversiones: liquidación. A diferencia de los Valores negociables considerados en los Activos equivalentes a caja, existen inversiones estratégicas o préstamos intercompañía con empresas relacionadas que, en situación de una emergencia financiera, deben ser evaluadas ante una eventual liquidación o cesión de derechos. ¿Cuánto influyen estos en la capacidad operativa o en la capacidad de generar recursos de la empresa? o ¿Cuán factible es la recuperación pronta de estas inversiones? son preguntas válidas a formularse previo a una eventual liquidación de estas cuentas.
  • Patentes y Derechos (Comerciales y de explotación): Arriendo, traspaso o venta. Tal como en el caso de las inversiones, es necesario evaluar si una eventual cesión temporal o permanente de ciertos derechos con el fin de generar nuevos recursos tendrá un efecto no deseado en la capacidad operativa o de generación de caja de la empresa en un corto plazo. También es importante considerar si la contraparte en dicha transacción es una empresa relacionada y cuán factible es la reversibilidad de esta acción en el futuro.
  • Anticipos: Reducción o repactación. Es común en empresas el pago de ciertos gastos por anticipado ya sea arriendos, seguros o derechos de uso que pueden ser exigidos de forma anual. En una situación de necesidad de caja inmediata, es factible analizar qué tipos de anticipos se pueden dejar de considerar o repactar a fin de reducir o redistribuir la necesidad de recursos en el corto plazo.
  • Impuestos por Pagar: Reducción y suspensión. En la legislación chilena existe una obligación impositiva mensual dada por los Pagos Provisionales Mensuales (PPM), lo que redistribuye el pago del impuesto anual a fin de reducir la carga específica para un período dado. En ese sentido es importante revisar las posibilidades de una reducción de la carga impositiva mensual mediante una reducción temporal en la tasa de PPM por pagar, así como analizar la posibilidad de suspensión temporal de pagos dadas las características específicas por las que pase la empresa (por ejemplo un escenario de pérdida o reducción del patrimonio durante un período sostenido) con el fin de reducir la carga inmediata y con eso frenar la disminución de caja.
  • Cuentas por Pagar: Repactación y tercerización. Es fundamental atender el tema de las deudas a terceros, pues en última instancia estos tienen la facultad de solicitar la quiebra de la empresa en el caso de que sus derechos de ella no se hagan valer por un período sostenido de tiempo. En este sentido y además de cuidar y conservar la relación con proveedores, es importante mantener abiertas las posibilidades de repactación y renegociación de deuda con el fin de reducir la necesidad inmediata de efectivo. En última instancia y si el escenario anterior no es factible, es posible asesorarse con una institución negociadora que permita alcanzar un acuerdo de pago en mejores condiciones y, en ocasiones, una reducción significativa en las obligaciones. El uso de Confirming (o Factoring inverso) también es una práctica común en el mercado.
  • Deuda de Corto/Largo Plazo: Adquisición. Existe una variedad de instrumentos financieros disponibles para empresa en necesidades de financiamiento, no obstante la práctica saludable en este sentido es el calce entre financiamiento y obligaciones de corto y largo plazo. Si la necesidad de efectivo se da por una obligación inmediata de corto plazo, lo adecuado es buscar con instituciones bancarias financiamiento de largo plazo que no implique un desbalance en la estructura de deuda básica de la empresa. Es importante tener claro en este punto que si bien la deuda de corto plazo es amenazante para la liquidez y la supervivencia inmediata de la empresa, la de largo plazo puede tener consecuencias en las decisiones estratégicas y el desarrollo y crecimiento en el tiempo de ésta.
  • Capital: Emisión. En el caso de que la empresa se encuentre cerrada al ingreso de nuevos accionistas o socios, esto sólo se puede lograr mediante una inyección de capital propio por parte de los actuales dueños. No obstante, para el caso de una empresa abierta es factible considerar la incorporación de nuevos accionistas dispuestos a invertir capital propio en la empresa con el fin de obtener réditos de largo plazo. Esta operación debe realizarse con especial cuidado por tanto puede tener consecuencias en la dirección estratégica de la empresa en el largo plazo al deber considerar las características y necesidades específicas de los nuevos accionistas entrantes. También la búsqueda de accionistas es distinta en el caso de una SPA, una SA cerrada y una abierta, difiriendo las condiciones y beneficios para cada uno de los socios según el caso.

El enfoque basado en el balance resulta en la práctica un checklist estratégico para toda empresa con requerimientos de financiamiento urgente, pues permite observar el comportamiento de toda la empresa y la estática comparativa de cada decisión así como evaluar el potencial impacto de cada acción que se tome para generar recursos inmediatos con el fin de evitar una situación de falta de liquidez y eventual quiebra. Si bien la planificación financiera y consideración del flujo de efectivo como una variable tan importante como las ventas o el margen de la utilidad de la empresa es fundamental para la salud de ésta, en situaciones de emergencia aún es posible realizar las correcciones necesarias para enmendar el rumbo.

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